
92 WOWS
Bodega: Batgara
Zona de producción: DO Arabako Txakolina
Variedades: 95% hondarrabi zuri y 5% riesling
Bodega Batgara – Txakolí UNO 2020 – Blanco
¡Anda Patxi que viene un txakolí! A alguno de vosotros, vascos de nacimiento, seguro que no os hace gracia este manido chiste. Alguno incluso deseará aplicar un correctivo a este humilde redactor. No os culpo, ha sido completamente gratuito, pero es que nos vamos directos a la cuna de los txakolís, y eso nos emociona.
EL LUGAR
En esencia el txakolí muestra una descarnada acidez, fruta fresca y verde, y un grado alcohólico bajo. Todo esto es normal teniendo en cuenta la escasez de sol y calor en la zona. Arabako Txakolina es la más pequeña de las tres denominaciones de origen del txakolí.
Apenas llega a las 100 hectáreas, lo que la hace probablemente la más pequeña denominación de origen de España. El tamaño no importa, eso lo sabemos, pero sí la ubicación. Clima
atlántico de interior, con influencias marítimas menos marcadas que en sus vecinas Getariako y Bizkaiko, las otras dos DO’s del txakolí.
EL ESTILO DEL VINO
Este txakolí UNO 2020 procede de una añada 2020 cálida, lo que compensa su gran acidez haciéndolo más intenso y voluminoso. Su crianza con lías aporta un extra de peso en boca y le aporta sutiles toques ahumados. Si introducís vuestra nariz en la copa deberíais percibir un aroma fresco con toques de manzana verde, heno e incluso un ligero fondo a hierbabuena silvestre, lo que llaman batan. En boca, la entrada es fresca y elegante, con notas a manzana y pera blanca. El txakolí UNO 2020 es un vino largo, con una acidez muy integrada.
LA BODEGA QUE LO HACE
La bodega nace en 2014 con José Cruz Guinea, co- propietario del restaurante Bideko en Amurrio, el ganadero y viticultor Txema Gotxi y el cura Juanjo Tellaetxe. Este último abandonó este barco productor para iniciar su propio proyecto, Tantaka Wines. Se trata de una bodega pequeña con poco más de seis hectáreas en la localidad alavesa de Lezama. Su viñedo se encuentra bajo el amparo del Macizo de Gorbea y la Sierra Salvada, que les proporciona llanuras con prados aluviales y suaves colinas entre pinares y robles centenarios. Un lugar idílico que goza de una gran personalidad que acaba quedando impregnada en el vino. Esta botella encaja a la perfección con cualquier tipo de pescado blanco. Sobra decir que aguantará mucho tiempo en nuestra bodega si decidimos guardarlo.


