
92 WOWS
Bodega: Quinta Sardonia
Zona de producción: Vino de la Tierra Castilla y León
Variedades: 96% tempranillo, 3% garnacha, 1% albillo, syrah, malbec y cabernet sauvignon
Quinta Sardonia – Sardón 2020 – Tinto
Sardón tiene muchas rimas y ninguna buena. Es el vino de entrada de un proyecto, Quinta Sardonia, que nació con la intervención de dos grandes, Peter Sisseck, el creador de Pingus, quien puso el nombre bonito y Jerome Bougnaud, por entonces un desconocido, que puso el conocimiento y el trabajo duro.
Jerome hizo de Quinta Sardonia una bodega de referencia donde se elaboran vinos auténticos de la variedad tinta fina y que son etiquetados bajo el sello de Vino de la Tierra. Aunque sea el vino más sencillo recoge todo el conocimiento de las viñas y del lugar. Lo que más nos gusta de esta bodega es que es sincera y clara al hablar de sus vinos. Nada de adornos.
LA AÑADA EN EL VINO
Por ejemplo, de esta cosecha 2020 nos dicen sin miramientos que ha sido una de las más extrañas y difíciles que se han encontrado. No nos sorprende pues se trata de un vino nacido en plena pandemia de Covid. El año, que parecía fresco, se tornó cálido y seco, lo que generó estrés en las plantas. La vendimia se dio en dos tandas por la llegada de lluvias entre medias de la recolección. Una primera parte adelantada, previa a las lluvias, con uvas muy concentradas, y una vendimia posterior a las lluvias que les dejó una uva más frutal y ácida. Por suerte, tenemos lo mejor de las dos vendimias, ese punto de sapidez y volumen, y el toque desenfadado fresco y frutal de la segunda parte.
LA CRIANZA
La crianza nos enseña hasta qué punto es enrevesado el trabajo para conseguir un buen vino. 11 meses de crianza de una combinación de barricas de roble de 225 litros, las que vemos en los bares, y de 600 litros, que molan más porque aportan menos sensación de madera al vino. No hemos terminado con la crianza pues nos faltan foudres de 1.200 y 5.000 litros y depósitos de hormigón. Tal y como ellos mismos nos indican “por las características de esta cosecha hemos usado un mayor porcentaje de foudres y barricas de dos vinos, reduciendo el empleo inicial de hormigón con el fin de trabajar y pulir mejor la mayor carga de los taninos”. No es necesario que entendáis esto, tan solo es un buen ejemplo del trabajo detallista de estos productores. Como anécdota, contaros que en 2010 el grupo Terras Gauda adquirió el 75% de las acciones de la bodega, lo que le deja un regustillo a lo Falcon Crest al proyecto.


