
Pradorey – Adaro 2018 Tinto
Viajamos a un vino de altos vuelos, Adaro, un vino que rinde homenaje al fundador de la bodega, Javier Cremades de Adaro, nacido en 1924 y que este año se despidió de todos nosotros a los 96 años de edad. Se trata de un vino de autor, calificativo difícilmente comprensible pues todos los vinos nacen de la mano de un elaborador, pero que trae impreso consigo una declaración de intenciones en cuanto a lo que la bodega espera de él.
LA BODEGA
Pradorey es una importante bodega de la Ribera del Duero, ubicada en el Real Sitio de Ventosilla, una finca de tres mil hectáreas que en su momento compró Isabel la Católica en 1503. Esta casa se ha caracterizado por ofrecer vinos de la Ribera muy tipológicos, donde el envejecimiento del vino juega un papel muy importante, amén de unas buenas viñas.
EL VINO
Tenéis ante vosotros un vino de 2018 con una crianza de 12 meses en barrica de roble francés y esloveno, que posteriormente ha sido afinado durante 3 meses de tinas de madera. Posee parte de la estructura de los vinos de la Ribera del Duero, pero dando especial protagonismo a la fruta, algo que a nosotros nos encanta. En él apreciaréis fruta roja acompañada de hierbas silvestres y un toque a flores secas entremezcladas con las especias dulces de la barrica.
EL PAGO
Las uvas de este 100% tempranillo proceden del Pago Salguero, que no tenéis por qué conocer. Se trata de un terreno que se alza a más de 800 metros de altitud y en el que se encuentran unos suelos arcillosos con altos porcentajes de caliza. El típico suelo de la Ribera del Duero.
LA CATA
Se trata de un vino donde si afináis el olfato podréis apreciar la caliza de su suelo, pues tiene un olor que nos ha de recordar a la tiza de cuando éramos pequeños. Posee un cuerpo medio-alto que hará que el vino pueda presidir la mesa junto al plato principal. Si vais a acompañarlo de otros vinos, tened en cuenta que el siguiente a descorchar ha de tener más fuerza que este, por lo que es aconsejable los probéis antes de servirlos en la mesa.


