
91 WOWS
Bodega: Huerto de la Condesa
Zona de producción: DO Sierras de Málaga
Variedades: 75% syrah, 25% garnacha
Huerto de la Condesa – La Hiedra 2020 – Tinto
La Hiedra viene de un lugar que posee una energía especial. ¿Chernóbil? No, Ronda. Allí se embotellan los vinos de la DO Sierras de Málaga. Y de ahí es la casa Huerto de la Condesa, una joven bodega que arrancó en el año 2009. Nos encontramos ante un proyecto familiar dirigido por Luis Cepedano. Luis es un enamorado del vino como nosotros, un consumidor nato que decidió lanzarse al mundo de la elaboración con el afán de hacer vinos de su gusto. Amante de la frescura en los vinos se encontró con la tesitura de aportar frescor en una zona donde no es lo más habitual. Entre los factores que le han ayudado a encontrar esa ansiada frescura está la altitud, que en Ronda puede llegar a alcanzar los 1000 metros.
La Hiedra es un vino que crece en una finca situada en el valle del río Guadalcobacín, con suelos arcilloso-arenosos, donde cuentan con importantes diferencias térmicas entre el día y la noche, lo que les permite obtener una maduración pausada. Se trata de un vino muy bien definido y que busca atraernos a su origen sin muchos artificios. La clave para entender este vino es interiorizar que nos encontramos ante un vino de corte mediterráneo. Estos vinos generalmente cuentan con un cuerpo medio y una fruta madura, acompañados de matices que nos han de recordar a las hierbas de monte características del mediterráneo.
Lo bueno de La Hiedra es que la fruta está representada a través de notas de frutos rojos y que guarda en su interior cierta frescura, cuando lo más sencillo sería caer en una suerte de fruta pesada y golosa. Otro dato interesante de este vino es su composición varietal. El grueso del vino está compuesto por syrah, una uva que suele dejar vinos con una intensa capa de color que salta a la vista en el vino, y recuerdos a fruta roja e incluso algún que otro matiz de caramelos de fresa. La garnacha, que muchos de vosotros ya conocéis, aunque muy polifacética, nos deja taninos suaves, notas florales, no muy presentes en este vino, y un carácter silvestre. Esto sí lo tiene.
Podemos comer con este La Hiedra 2020 sin problema, debido a su cuerpo medio, alguna carne no excesivamente intensa y quesos pueden acompañar a la perfección, y si lo queréis también puede cuadrar en una cena de picoteo.


